jueves 27 de marzo de 2008

SEMANA DE PASIÓN

Allí estaba nuestro fornido erote, a mayor gloria de Príapo, cargando contra sus companheteras sobre el frígido granito (toma figura) de la plaza del Obradoiro, esa noche convertida en herética yacija.

Totó García y sus starlettes (Ina y Lora), con su osadía, han hecho saltar de sus dormilonas, como siempre suele ocurrir, a los más pastueños de los compostelanitas. Que si vergüenza, herejía, amoralidad, profanación, delito…

Y es que Totó, o desde ahora, Rouco Sifredi, el nuevo Cardenal del Porno patrio, tipo listo y empresario, con la ayuda de los de siempre, ha logrado llamar la atención de la gran mayoría de estúpidos que con sus filípicas clandestinas escupidas desde el anonimato que concede la Res Retica, hacen de caja de resonancia a la noticia que nunca lo fue.

El único delito de este Hímero del siglo XXI, aparte del despenalizado escándalo púbico, ha sido el allanamiento de mirada, esto es, llevando al extremo la máxima de Salvador Dalí, “el que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos”, se les ha colado a estos imbéciles por los ojos hasta el hipotálamo, cerebro de reptil.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Coito ergo sum